Categoría: Genealogía
Damas - Detalles de óleos del pintor José Gil de Castro

Matrilinaje Canobra Vásquez (y un pincelazo al ADN mitocondrial)

En la medida que se avanza en la construcción de un árbol genealógico, la cantidad de ancestros encontrados va aumentando en forma exponencial. Es así como se genera una gran cantidad de líneas de investigación, las cuales nos ligan a ciertos apellidos, lugares, tiempos, documentos, historias, etc. Nuevos apellidos van apareciendo; otros se repiten por motivos de endogamia o porque se desciende más de una vez de ancestros en común;  algunas líneas son difíciles de descubrir, y cuando se encuentra una pista inesperada, de pronto toma mayor protagonismo en nuestra mente.  Y de alguna manera, uno se va formando una identidad genealógica, que le hace sentir mayor afinidad por algunas líneas por sobre otras, aunque en términos de herencia socio cultural son todas igual de importantes.

Sin embargo, en términos genéticos hay dos líneas que sí tienen una importancia objetiva. Éstas son la del cromosoma Y que se transmite por línea paterna (de padre a hijo), y la del ADN mitocondrial, que se transmite por línea materna (de madre a hijo e hija).

Los inicios de mi árbol genealógico

Árbol genealógico

Mi nombre es Iana Karina Rivera Jofré, nací en Santiago de Chile el año 1973. Siempre he sido una persona interesada en conocer mis orígenes, ya sea en cuanto a mis antepasados, sus vivencias y lugares en que han vivido; como en otros aspectos más internos, como es la formación de la personalidad o el sentido de la existencia.

Creo que mucho de los que somos hoy y de lo que hemos aprendido en la vida, proviene de lo que nuestro pasado nos ha enseñado o de lo que hemos heredado de nuestros antepasados. Las historias familiares se repiten, dicen.